HYBRIDO

ARTE Y LITERATURA

NICOLÁS FERNANDEZ MEDINA, es un escritor residente en Columbus, Ohio.


I

Puedo hablarte de ti en 100 pasos,
puedo sofocarme en tu espera
lisa e incofundible - Puedo hablar
de tus alas; puedo hablar del viento
formidable y acompasado que te llevó
volando...en estos 100 pasos.
Qué crueldad...Te oí decir el miércoles
a las 10.23 horas “...el mundo se viene abajo si
no encuentro las llaves...” A que no sabías entonces:
si ando 83 pasos del andén hacia el norte,
giro a la izquierda, voy otros 17 pasos,
estoy a las puertas de tu cementerio hoy viernes,
¿me oyes?

II

El peso del sueño lo
tengo detrás de los ojos, palpándome
los pensamientos, los gestos, la voz;
lo tengo presente cuando al amanecer
me hieren los rayos recordándome de
un algo entre estas paredes mías. En este silencio
me describo: Hombre, hoy apenas; Vivo, hoy apenas.
Firmo en secreto, ante tanta indiferencia para sellar esto,
para poder tragarme, como si fuera tan fácil,
este contrato del que pocos tienen idea...sólo
páginas de un librito que dejamos a medio leer,
porque somos todos, en el cuarto más oscuro del
corazón, vagos ante la vida.

III

A veces se queda una sonrisa en la mente,
grabada también en el corazón con una mirada
que avanza sus segundos y rebobina...
Y espero su llegada en el andén.


IV


Así, entre el cielo y la razón,
no quedaba una tierra que pudiera
ser vista desde la melancolía.
Me dormí pues, con la canción
suave del viento peinando los eucaliptos.


V
Soñando, empujé el quebrantado cuerpo
del amor - vivía sin luz apenas -
allá al mar sureño.
Soñando, no llegué a ver nada,
tenía los ojitos cerrados.

VI


...aguardan en los pasillos,
oscuros tanto como perdidos,
encontrando a veces un cuarto cálido para dormir,
para desaparecer deslizándose a solas por las ventanas
verdes de mis ojos.
Todos viven apenas, gravitando en lo
negro arrastrando lo poco que les queda al salir de aquí, mirándose
sin tener culpa de nada al saber de su muerte...
Ay Cristóbal, las ventanas de esta casa se cerraron
hace años, atrapando los ecos de su inocencia en este dia y para siempre
sobre mi mejilla.