Miguel Falquez-Certain
es un escritor colombiano que reside en
la ciudad de Nueva York. Ha publicado en varias revistas en Colombia,
Estados Unidos y Francia.
HERMES
A Marty Black
Pero tus ojos paradójicamente
Contradicen tus palabras:
Las manchas de topacio flotan
Sonrientes en el piélago que trata
De asfixiarlas. Juncal, tu cuerpo,
Vibra, danza inquieto,
Con la mirada tenaz que los traspasa,
Con la pregunta muda que formula
Lo inasible –el deseo proteico-
El fulgor de algo frágil
Que juntos forjaríamos
En el suspiro interrumpido
De los labios; el verbo destruye
El sortilegio. Disquisiciones absurdas:
Acaso cómo descifrar la génesis
Del texto. Inútil. Semen arrojado
Al vacío, perdido en la efímera
Imagen del recuerdo. La hermética
Sonrisa propone un desafío,
Desdibuja tus palabras, las ocupa.
Sin embargo no te atreves –se diluye
La audacia de tu muda súplica, naufraga
Finalmente: pero tú, allí, mirándome
En silencio, interrogándome.
TANATOS
Alud de turbaciones, tus visitaciones nocturnas
burilan el sofoco en la carne de lo incierto.
prosigo con mi oficio alucinado, óbice de estirpes,
irrealizable tarea en la desmesura alimentada,
inclonclusa maniobra, verbo oxidado, gesto trunco,
en la cuna aprendemos a temerte, tú eres la certidumbre
única, terror irreversible, el mórbido placer
de lo infinito. El artífice cincela el texto –
franca conflagración, inusitado desafío-
tu saber se nutre en la paciencia de los ciclos,
autosificiencia lúdica que pospone tu llegada,
no obstante tu presencia se permea por los intersticios
de la fábula –nosotros somos el anverso de tu vida;
y la nuestra son los escaques blanquinegros
en donde juegas tu partida. Imaginamos tu rostro
siempre evasivo, multitud de máscaras que nunca
prefiguran tu rostro verdadero, nuestro afán es crear
una epidermis que nos nombre cuando tú nos clausures
todas las salidas. Tu triunfo es vcncernos, indudablemente,
pero el nuestro es encerrarte en la cuartilla.
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