Matilde
Granados
III
No puedo dejar
de mirar mi cuerpo
que tirita recostado
sobre un papel en blanco.
IV
Sé que ya no has de pasar
por mi ventana
aleteando tu cuerpo de viento.
Sé que he de naufragar sola
con el corazón
como el único tripulante
a bordo.
Sé que mañana es agosto
y hará frío.
Sé que amaneceré
oculta en la esquina
de un parque
tratando de excusarle
a mi cuerpo su existencia.
V
Quise enjuagar
con un baldazo de agua
mi conciencia
pero al instante
recordé que era alérgica
a todo arrepentimiento.
|