HYBRIDO

ARTE Y LITERATURA

Marita Troiano

EL RETORNO DE LI TAI PO A SU ALDEA BAJO LA LUNA LLENA

En medio del viento y de la nieve
De noche alguien vuelve a casa
LIU CHANG CHING … / 786 .a.C


Aquella vez
Li Po trajo su propia vida en las espaldas
Modeladas cóncavas gastadas de tanto andar
Aquella vez
Reencontró su peregrina vida al descubierto
En el oscuro de la cerradura
En un odre de vino
En el pájaro de alas dormidas oculto en los hibiscos

Transcurría lentísimo el otono
Muy tibia la cadencia de indeclinables días
Y Li Po firme en la senda
Fibra y gesto inalterables era
Serpenteando nostalgias Deshaciendo recuerdos
de espadas mandarinas
y evocaciones de oro en labrada orfebrería
de cárdenos amoríos a la orilla del mar

Paciente sacudió túnica del viento frío
Alquimias del corrompido verso y del dorado error
de la codicia
Así… bajo la luna llena va
Persiguiendo nubes y agua clara
Atento al silbo de bambúes que lo guían a casa
Donde se duerme
Donde se suena
Donde se muere jamás

Ha recobrado el zumo las creencias la escarlata memoria
De la Pagoda de la Grúa Amarilla
Nada lo ofende ya Nada lo tienta
Va embriagado de marea de verdad
E ingresa a un descoloridopuerto que se anuncia
En las redes y manos de viejos lobos de mar

El poeta va escarbando la brisa con las unas crecidas
Buscando la ermitana paz de lotos en la arena
Y es tupida su barba Oscura aún su frondosa cabellera
Sus manos con el musgo confidencian
Conversan con zorros de la noche
El sabe ya de pensamientos íntimo del meridiano pino
Y él ya conoce del secreto mundo de la hoja
Pues Li Po vive alianzas con la naturaleza mientras suena
Elevado en el eco de laúdes [o entre la voz de flautas]
Cerca del predicado azul de indefinida línea
En los surcos de arroz En el húmedo pelaje de caballos
En la indescifrable enredadera

Brilla más que la luna su sombrero
Ilumina más que una antorcha su sonrisa
Por allí por el camino viene
Li Tai Po banado en rojo y poesía
Ascendiendo por el rugoso valle donde habita
Una montana grande entre dos rios
Con mil peces dorados en sus aguas tranquilas
Las de riveras –jade y melancólica garúa

Florecerá la plaza con su arribo
Aldea lucirá rostro de fiesta
Camapana de polvoriento templo tanerá
Revoloteando versos que dicen del solitario vuelo
Y de un ayer de climas raros e indefinibles lunas
En la región salvaje que Li Po visitara
Con el cuerpo tenido de pasión infinita

El poeta abandonó la estepa la blasfemia repetida
El tenebroso bosque de envolturas de sombras
La escarcha doliente de sus ojos las nubes suspendidas
Forjado a fuego y llanto olvidó la vieja marinería de los mares del sur
Dejó atrás mundanos ornamentos que lamían incesantes
Sus sienes con ortigas

Ahora con paso firme se dirige a la brillante pagoda
La de sus padres La del embrión primario
Todo tao desenredado Reconciliado con la brisa
Castigndo al oeste carnicero
Que cinceló tristezas en su alma vagabunda

Y desde los juncales En el confín del mundo
Regresa Li Tai Po regocijado sonriendo a su infantil aldea
[la de brillante luna y sombras quietas
la de radiante sol y nubes blancas]
trae la espalda cargada de versos con su vida
para leer al pueblo de hace tiempo al pie de la montana
al mediodía
mientras descienden otorgados
piadosos crisantemos y flores de duraznos
cerca de sus sandalias.