HYBRIDO

ARTE Y LITERATURA

MARCELA GARCIA

TRATAMIENTO PARA UN ALMA DESENCANTADA
Cuando era pequeña creía que si alguien tenia los ojos verdes, todo lo veía verde, si los tenía grises, todo era gris, o si eran azules todo era azul. Luego me di cuenta que aunque tenga los ojos cafés puedo ver en rojo y en rosa. No son los ojos los que representan, a través de ellos pasan las imágenes y es el alma con su infinito imaginario la que pinta.
Podría citar 1000 artistas y sus “húmedos tratados”, podría buscar tendencias o corrientes de salvación y liberación….pero esa alma de la que le hablé me seguiría doliendo. Entonces el ejercicio de pintar se convierte en un tratamiento, quizá una catarsis que me permitiera liberar esos dolores y el desencanto que el mundo y sus extraños personajes me produjeron. Esto no es una exposición de obras sueltas, es una historia de vida con 1000 identidades; un corazón roto llenos de demonios y después ese mismo corazón llenos de esperanzas y alegría.
Busque adentro y encontré colores vivos, recuerdos, fe y melancolía. Y siguiendo a Mallarmé no pinté las cosas sino el efecto que ellas me produjeron.