HYBRIDO

ARTE Y LITERATURA

 

JOSE J. OSORIO


La libertad

A Luis Carlos

La libertad te saluda,
en medio de la calle la lluvia moja tu rostro
ajado por los años y la soledad.

Aquí y ahora se planta tu pie en la tierra mojada,
tus lágrimas germinan en girasoles.

La esperanza tiembla en los árboles mecidos por el viento.
¿Dónde quedaron los sueños de juventud?
Miras tu huella en la tierra negra,
en el horizonte furibundos nubarrones.
Cerca, el rayo y su trueno.

Aquí y ahora buscas en el paisaje tu centro.
Presagias de nuevo la vida:
el amor agazapado en alguna mirada furtiva,
la pobreza, la amistad, las muertes cotidianas,
los adioses eternos.

Caminas y das la espalda a tus huellas,
saltas para alejarte de tu sombra infausta.
No hay una sonrisa añeja ni un abrazo
suave: la tumba de tu padre… la ausencia de tus hijos.

La libertad te muerde
y sientes la vida en todas tus angustias.
Tu piel te pertenece ahora, el bolsillo vacío
y todo el tiempo para volver a ser.

En medio de la soledad

En medio de la soledad
soy un poeta.
La poesía se fragua al son de mis horas
solitarias.
Mi centro, mi eje, mi sino se juega ahora.
Miro al frente, al destino incierto,
atrás queda el pasado fuerte.
La palabra forja mi tiempo presente.

La poesía se siente en cada adiós,
en las noches solitarias
y el amor que se busca.

Bajo el estandarte de la poesía
voy camino de la aurora que revela,
de los sueños que desvelan
y los besos que exaltan.


Palabras desde lejos

Palabras desde lejos
decir en el silencio
un secreto nimio quisieran.

Una voz tranquila
cascada de nostalgia,
satura la alta noche
oscura y sin estrellas.

Un silencio también comunica,
dijeron los ensueños
ausentes de esas voces
pobladas de recuerdos.

Palabras desde lejos
a conquistar un mundo se lanzan;
cual potros en manada en medio de la lluvia,
locos, sin curso ni destino.

Van recorriendo caminos de esperanzas
poblados de guijarros que abrojan el sendero,
y pierden en su viaje la mitad de su sentido.

Llegan a deshoras,
palabras desde lejos,
que cruzan los caminos
de los recién partidos
y quedan como ecos de angustias lisonjeras.

De blancas azucenas y rosas amarillas
poblado está el camino,
que llena el ancho paso con
palabras desde lejos
que a tu solar no alcanzan,
donde tus ojos puedan
contemplar un pétalo de sílabas fulgentes
que enamoradas digan:
palabras desde lejos.