Ida
Valencia Ortiz
TARDE URBANA
E n esta ciudad juego con desespero andando por ahí,
con los pensamientos variados, odiando esta situación que me muestra
mujeres a diario pariendo más bebes de los que alguna raza pudo
y podrá necesitar.
Una mujer me mira fijamente desde hace tres cuadras, se me pega al paso
y las dos pasamos entre obstáculos de la calle. Blusas a $2000:
la gente se aglomera ante la góndola. Empujo a mi acompañante
para que un colectivo Ermita la atropelle. Nuevo tumulto de curiosos.
Me voy. Ahora la ciudad me muestra sus múltiples estados: Granizo,
agua, sol...
DECISIONES
Desde niña ““Ella”” sentía
que su cuerpo cambiaba: unos días estaba firme, con color homogéneo:
bronceado, bonito: como le decían sus amiguitas morbosas. Otros
en cambio estaba fofo, verde con algunas vetas moradas, helado, tembloroso.
Al principio pensó que era el frío el responsable de su
cambio, pero no, incluso en días soleados y calurosos su cuerpo
mutó de “bonito” a “feo”.
La situación empeoró cuando “Ella” se percató
de la utilidad del espejo. Valiéndose de un banquito llegó
hasta él y allí vio su rostro. Desde este día se
inició una bella etapa para “Ella” 1 y una horrible
para “Ella” 2.. .. han pasado algunos años. “Ella”
ha crecido, se ha hecho mujer: bimujer. Y ahora decide que para acabar
de una vez por todas con su dualidad de fea y bonita va a seguir los consejos
de “Ella” 2 y se va a meter al quirófano para hacerse
unas cuantas cirugías: tetas grandes y súper duras. Nalgas
redondas y muy apretadas. Abdomen plano, cintura de avispa, nariz perfectamente
respingada, labios provocativos: carnosos. Todas a la vez, no es cuento,
estaba decidida y lo hizo.... han pasado algunos meses y “Ella”
va a verse por primera vez en el espejo después de su reconstrucción.
Reflejo: Está mal, tiene el abdomen arrugado, como quemado por
una plancha, la cara invadida de hematomas, que aún después
de un año no desaparecieron. Las tetas duras con el pezón
deforme. Las nalgas llenas de cicatrices, pues su piel no asimiló
el implante... a “Ella” si se le hacía raro que al
sentarse sintiera como si su trasero se estuviera escurriendo... puño.
En los pedazos del espejo “Ella”: bimujer ve su imagen desfigurada,
ahora ya no es ni fea ni bonita. Es un error de la medicina. Ella2 se
carcajea. Va a su cuarto y se llena el estómago de los calmantes
que le recetaron desde sus operaciones... pasan 20 días y el administrador
del edificio la encuentra reposando sobre su cama, descompuesta. Trámites
de rutina. Una niña entra a “curiosear” y avanzando
por entre las piernas de los adultos “curiosos” encuentra
dos bolsas trasparentes que se quedaron allí luego de que la fiscalía
se llevara el cuerpo. La niña va a su casa y le presenta los colchones
de agua a su Barbie.
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