DINA PIERA
DI DONATO es escritora con Maestría en Literatura
Hispanoamericana (París, VIII). Actualmente cursa estudios Doctorales
en Graduate Center (CUNY). Tiene varios libros publicados.
(Falsos) recuerdos de Nina Berberova
Siempre veo a Ajmátova en aguas heladas
Ajmátova en el Neva
ese río que nunca desató al paraíso
suelto en la imaginación de los trópicos
como si en el ecuador
la muerte no fuera un escándalo
invernal
Ajmátova en el Neva
es una cadena rota
golpes en los hielos
como un cisne
Como Katherine Manfield
como Marina Svétaeva
sus últimas palabras fueron para un amante ruso
yo temo el amor de sus ojeras azules
fumando
salvadas
en una tumba fresca
estoy viva
camino en el manglar recién nacida
la culebra bejuca
otra rama acariciante voluptuosa costumbre de
turbias latitudes
tensión iluminada
flujo de unas piernas calientes
de estas arcillas siempre enamoradas
no es culpa no es sentimiento no es morboso culto no es trasnocho
de los poetas muertos confusión de los vivos
cuando cierro lo ojos el blanco animal de sus blancos climas
me ciega
el joyero del río es un cofre con Ofelias
flotan ojos de la mirada muerta de este tráfico
de norte a sur todos han muerto
nadie recuerda
un poema
de Mandelstan
pero Ajmátova
en los fuegos del Neva
sí
Variaciones sobre Vincent, por supuesto
Los cielos de Van Gogh
saltaron del río del haber mirado
salido del cuadro un incómodo error
es un circo de medianoche el centro
de girasoles
la invitación a un hombre
que poco maquilla
su muerte
un incómodo error
es un final de programa donde
Jaime Bayle quiere abrazar a Charly
Y tiene de pronto las orejas heladas
y completas
en la pausa comercial estornuda
alguien pregunta por la felicidad
Aguante, Aguante, Aguante
Que hay que protegerse los sentidos de la
mala muerte
¿podrías cortar la raíz de tu ilusión
e irte al campo?
como si no bastara con el ojo
el oído del loco
el insensato dice que quiere para sí
los pájaros
y abrirse paso entre la hierba
y en el agua como un doble
no sabe donde empieza el pie
no sabe donde acaba
el paso perfecto que en el mundo
da cada cosa viva –alucinado
oye la risa de las colinas
que las formas ríen secretamente
y el llanto una eternidad
Los cielos que empezaron en los ojos de Van Gogh
lógica de la llama
el iluso que soy ignora
qué termina
qué empieza
en mis ojos
¿podría cortar de raíz mi ilusión?
no he sabido seguir el camino
como un joven imbécil armado de su intensidad
hasta los dientes
borracho de supropia sustancia romántica
y trivial
Alguien pregunta por la felicidad
no ve el prado de girasoles que en un instante
acerca a estos hombres
en una perfecta versión japonesa
que hace de un artista perfecto decorado
para el bel morir
El elogio del vacío es un título que nadie
lee
estos hombres no son
propiamente tristes
nada tengo en contra
morir bellamente es volver
sin miedo
no tengo una contra
contra las bellas placentas doradas
quien no quiera la suya
que lance la primera
y Charly se puso a cantar
Aguante, aguante, aguante
por el estudio empiezan a pudrirse las cosas
Aguante, aguante, aguante,
y el entrevistador
que es un bello muchacho afortunado
de gracia pleno -todavía
se secó una lágrima diciendo que era gripe
En el campo en
la palabra tilo que me duerme
el artista ve la vía de luz
Por el río lleva su magnífico pez
en llamas
No seamos simpáticos
eso es besar a la muerte
dice el rokero
que abandona el espectáculo y nos deja
increíblemente
solos
La luz lanza un anzuelo
en la garganta de Vincent
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