Daniel Rivera
VER PASAR EL TIEMPO
Gustavo - Tavito para los amigos - salió por la mañana hacia
la mejor esquina del vecindario, con la idea de ver el tiempo pasar. Sin
embargo, se distrajo mirando a las muchachas que iban y venían.
A eso de las seis de la tarde, se dio cuenta de que el tiempo había
pasado volando.
Regresó a su casa frustrado. Mientras caminaba, se decía
que eso no podía ser, que no podía distraerse. Pronto se
animó con el pensamiento de volver al día siguiente. Esa
noche se acostó temprano diciéndose en silencio “No
te vas a distraer”.
Por la mañana, se levantó de muy buen humor. En cuanto pudo
se dirigió a su esquina favorita, sin que nada desviara su atención.
Hoy no habría muchacha que se interpusiera entre él y su
idea fija de ver el tiempo pasar.
A las tres y doce minutos pasó cerca de Tavito una joven demasiado
hermosa. Esa distracción, aunque breve, le arruinó el día.
Defraudado consigo mismo, se fue a su casa y se prometió regresar.
|