HYBRIDO

ARTE Y LITERATURA

DANIEL RIVERA PEÑA ha cursado su Maestría en Literatura Hispanoameri-cana en el SUNY (Stone Brook) y cursa estudios doctorales en Literatura Hispanoamericana en Graduate Center (CUNY)

Una condición para Eva

AUNQUE había pensado hacer a la mujer y al hombre a la vez, Dios decidió crear a la mujer primero para ver cómo funcionaba su invento. Pronto la mujer se quejó de la soledad y de que estaba muy cansada de comer manzanas. Dios le dijo que tenía en sus planes darle compañía.
-¿Qué me hará compañía?- dijo ella interesada.
-Un hombre- respondió Dios.
-¿Un hombre? ¿Qué es eso?- replicó Eva con cara de asombro.
-Pues- empezó a decir Dios sin saber qué decirle exactamente- no he podido encontrar cómo mejorarlo, pero el hombre es una creación con varios defectos. Ha salido con inclinación hacia la violencia, tiene problemas de comunicación; por ejemplo, no sabe escuchar, y es muy, muy egoísta. En cambio, es fuerte, trabajador, es un excelente peleador, sabe pescar y cazar. Y, en lo que a ti te concierne, es un gran compañero para las noches.
-Es mucho mejor que estar sola. Para mí, es justo lo que necesito- exclamó entusiasmada.
-Sólo te pido una cosa- dijo Dios.
-Ya me parecía extraño que no hubiera alguna condición. Dime cuál es.
-Por favor, tenemos que hacerle pensar que lo creé a él primero.

Con la ayuda del calor

No escribí tanto; resultó ser un cuento brevísimo. No obstante, el sudor me hacía sentir como si hubiera terminado de escribir El Quijote. Al concluir dejé la pluma sobre el escritorio y me fui a ver a Dulcinea.