JOSE JESUS OSORIO
PERDIDA
Esa pérdida dolorosa
Ese
saberse sin nadie, sentirse extranjero
al lado de quienes uno cree que lo aman.
Es una parte de nosotros que
se pierde,
como un brazo invisible arrancado a nuestro cuerpo.
¡Nadie
lo nota!
Pero
sentimos su ausencia,
por ese dolor quedo que en las noches frías nos llega
desde un lugar invisible de nuestro cuerpo.
AUTO EXILIO
Soy aquel poeta que se exilió de sí
mismo.
Se refugió en la nada,
en la norma,
en
el amanecer seguro de obrero con mal pago;
noticiero
en la tarde y televisión en la noche
hasta
dormitar con la novela de las once.
Cama suave y sueño
pesado; nada que inquiete.
¡
El mundo va bien !
Pago el viernes y
todavía no hay aumento,
amante
furtiva los sábados
y
remate de cervezas donde siempre.